Un modelo para proteger, medir y valorizar la naturaleza
Una Natural Asset Company (NAC) es una empresa cuyo principal activo es la naturaleza: ecosistemas protegidos, medidos y gestionados como capital en el tiempo. A diferencia de los modelos tradicionales, donde el valor proviene de la extracción, una NAC construye valor a partir de la conservación, regeneración y permanencia de sus ecosistemas, integrando monitoreo, respaldo legal y métricas ambientales verificables.
| Proteger un ecosistema real y completo | Restaurar sus componentes más sensibles | Medir científicamente su evolución | Comprender sus servicios ecosistémicos | Desarrollar una visión de largo plazo para su conservación |
RENATA, Reserva Natural Aldunate, es un predio de 1.800 hectáreas en la Patagonia de Aysén protegido mediante instrumentos legales de conservación a perpetuidad. Sobre esta base, se desarrolla un modelo de gestión activa que incluye restauración de humedales, protección de biodiversidad y monitoreo continuo, transformando el territorio en un activo natural estructurado, con trazabilidad y proyección en el tiempo.
El valor de RENATA se construye sobre dos pilares complementarios. Primero, la plusvalía del territorio, dada por la creciente escasez de ecosistemas intactos y su protección legal permanente, lo que tiende a aumentar su valor en el tiempo. Segundo, la generación de flujos a partir de servicios ecosistémicos, como captura de carbono, biodiversidad, agua y otros servicios medibles, validados mediante monitoreo técnico y estándares emergentes. Este modelo combina activo subyacente + generación de flujos, configurando una lógica de inversión basada en la regeneración y no en la degradación.
| 1.800 hectáreas | Ecosistemas conectados |
| Humedal y marisma | Restauración activa |
| Infraestructura científica | Monitoreo LEMU |
| Visión de capital natural |
En una siguiente etapa, RENATA contempla abrir la participación en la compañía mediante procesos de aumento de capital representados en tokens digitales, que permitirán acceder a una fracción del activo desde cualquier parte del mundo. Estos tokens estarán respaldados por el valor del territorio y su capital natural, con sistemas de registro seguros, trazables y transparentes, ampliando el acceso a una nueva clase de activo: la naturaleza protegida.